Impacto: consecuencias del desempleo en México


Diálogo

David Figueroa O.

Impacto: consecuencias del desempleo en México

El mes de enero de este año se registró el segundo monto más alto en la historia de retiros por desempleo en las afores, mil 355 millones de pesos, casi 42% más que el mismo mes de 2019 y esto no son sólo cifras.

Son las consecuencias de más de un año con crecimiento cero en nuestra economía y la recesión finalmente aceptada en el último trimestre.

Y aun así el presidente insiste en que el desplome de la economía no ha afectado al ciudadano común, pero este fenómeno demuestra todo lo contrario: hay un golpe directo a los hogares mexicanos cuyas cabezas de familia se han visto obligados a recurrir a sus ahorros con consecuencias muy graves para sobrevivir la crisis que los acecha.

Si esta tendencia continúa los próximos meses y años, muy pronto tendremos un incremento también en personas mayores prácticamente en pobreza extrema debido a que perdieron su pensión a pesar de haber trabajado toda su vida activa. ¿Habrá entonces presupuesto suficiente para becarlos a todos? ¿Bastará esa beca para garantizarles una vida digna en un hogar con alimento, vestido y servicios de salud adecuados?

La Comisión Nacional del Sistema de Ahorro para el Retiro (CONSAR) informó que el 2019 se caracterizó por el aumento en el número de casos de retiros parciales por causa del desempleo, más de 14 millones de ciudadanos retiraron parte de sus ahorros al no tener otra opción.

El estancamiento económico y la falta de inversión con un presupuesto más enfocado a ‘becas sociales’, ha traído consigo la caída en la generación de empleos a nivel nacional.

Es decir, si no estamos produciendo con el presupuesto, nuestros impuestos van a un barril sin fondo. No se trata de la macro o micro economía, ni de entender un lenguaje obeso que no dice más que lo mismo: empresarios, trabajadores y desempleados por igual están en crisis, empezando claro por el gobierno.

Un punto muy delicado con este fenómeno de retiros parciales de las afores, es que los trabajadores no están plenamente conscientes ni informados sobre las consecuencias; entre la falta de empleo, la urgencia de efectivo, las deudas y el sostén de la familia se olvida que

estas disposiciones anticipadas de sus ahorros no sólo disminuyen sus saldos, sino también sus semanas cotizadas.

Con cada retiro parcial, así sea cada cinco años, se pone en riesgo su pensión a futuro. Y obtener datos precisos antes de firmar es más difícil que encontrar una aguja en un pajar. Los empleados de las afores no tienen una corrida financiera para explicarle con claridad a cada trabajador cuánto le quedará en su saldo y cuántas semanas cotizadas le serán disminuidas.

Llamar a la CONSAR para pedir dicha información es hablar con diversas máquinas contestadoras tan modernas de hoy en día por varios minutos extendidos, y si al final responde un asesor expone una serie de requisitos que debe cumplir el solicitante a través del sitio de internet y esperar a que en varias semanas sin saber cuándo, llegue alguna información igualmente dispersa a su correo electrónico.

Eso sí, para que el retiro le sea autorizado el trabajador debe grabar un video de sí mismo leyendo un texto proporcionado por el agente de la afore o diciéndolo de memoria, en el que exime de toda responsabilidad a la compañía y a quien resulte por las consecuencias en su pensión. Además, debe prestarse obligatoriamente a una prueba de ‘identidad’ en la que le son tomadas todas sus huellas digitales, una prueba de voz y otra serie de requisitos que prácticamente dejan en la indefensión y vulnerabilidad al solicitante.

Es decir, encima de no tener las oportunidades laborales mínimas para su sostenimiento y el de su familia, debe enfrentar la decisión de perder lo poco o lo único que le queda, o solventar los gastos de ese mes o semana corriente.

Carlos Ramírez, expresidente de CONSAR, explicó a diversos medios de comunicación que por lo general, retirar 10 por ciento del ahorro le resta al trabajador el mismo porcentaje de semanas cotizadas. Y expuso este ejemplo:

“Un trabajador que retira de su afore 10 mil 527 pesos y tiene 524 semanas de cotización, su ahorro bajará de 91 mil 543 pesos a 81 mil 15 pesos, mientras que pierde 60 semanas cotizadas”…imagínese usted, 60 semanas menos para alcanzar el requisito de poderse pensionar. 60 semanas que muchas veces la misma vida no nos otorga, ni en salud ni en condiciones.

Los trabajadores pueden ejercer este derecho de retiro parcial por desempleo sólo una vez cada cinco años y el 75% de los trabajadores actualmente cotiza en promedio tres salarios mínimos, cerca de 8 mil pesos; es decir el monto de lo que pueden retirar por desempleo es

realmente un paliativo a su crisis económica, no resuelve ni sus deudas ni su situación de manera definitiva o a mediano plazo.

Son realmente muy pocos empleados con sueldos medios o altos de hasta 25 salarios mínimos equivalentes a 70 mil pesos, que es el tope de pensiones supuestamente, y decimos supuestamente porque en la práctica hay un sinfín de excepciones u omisiones.

En pocas palabras, la economía de un país no es nada más cosa de expertos y economistas, de empresarios y banqueros. Una economía en recesión como la que hoy vivimos en México golpea el bolsillo de todos; ignorar esta realidad o quererla disimular con un guion discursivo va más allá de cualquier crítica, vienen consecuencias que todos tendremos que pagar.

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico [email protected]; y en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb David Figueroa O.

Reseña: David Figueroa Ortega es empresario, Ex Cónsul de México en Los Ángeles y San José California; Ex Diputado Federal; Ex Alcalde de Agua

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