Los activos del presidente 


Mensajes

Gilberto Mensajero Armenta

Los activos del presidente

 

Un político hará cualquier cosa por conservar su puesto. Incluso se convertirá en un patriota”.

William Randolph Hearst

 

El presidente cuenta con varios activos que juegan a su favor.

 

Uno, está convertido en un fenómeno político a nivel nacional, que permea ya en Latinoamérica. Incluso, esa condición es ya internacional. Se habla del presidente en Estados Unidos, en Europa, y en Asia.

Dos, puede presumir ser el presidente con la mayor cantidad de votos a su favor en un proceso electoral. Su legitimidad no la tiene uno solo de los presidentes anteriores.

Tres, esos treinta millones de electores que lo eligieron le permiten, con toda tranquilidad, mantener una gira por su país no de estado, sino de agradecimiento, de comunión social.

Cuatro, las condiciones de sus políticas públicas las impone él, y erróneas o no, son aplaudidas y defendidas a priori y a posteriori.

Cinco, los niveles de aprobación están disparados tan exorbitantemente, que se piensan imposibles.

 

Bajo esos cinco preceptos, las condiciones políticas están a su favor. Con eso, el esperado Informe por 100 días de gobierno se antoja ad hoc para crecer su popularidad, y para seguir arrasando en las elecciones futuras.

 

Por ejemplo, los pronósticos electorales en este 2019 dan como ganador al partido que lo llevó al poder.

 

El próximo 2 de junio Aguascalientes, Baja California, Durango, Quintana Roo y Tamaulipas, además de Puebla, emitirán su voto en las urnas.

 

En Baja California se elegirá gobernador, 25 diputados y cinco ayuntamientos.

En Puebla y de forma extraordinaria se votará por una nueva gubernatura.

En Aguascalientes se elegirán 11 ayuntamientos y en Durango 39.

Quintana Roo votará por 25 diputados locales y Tamaulipas va por 36.

 

Estamos hablando de dos gubernaturas, 55 ayuntamientos y 3 congresos locales con 86 diputados.

 

Las encuestas dictan, y sin ánimos sensacionalistas, que el partido del presidente ganará sin problemas las dos gubernaturas, dos de tres congresos locales, y dividirá con ventaja los ayuntamientos en juego. Otro tsunami versión 2019.

 

¿A qué se deben están condiciones de evidente ventaja electoral?

 

Muchos suponen que las políticas públicas, con cambios en las reglas de operación en decenas de programas sociales deberían ya haber mermado las condiciones de ventaja del presidente. Hay evidente afectación con ellas en el pueblo bueno y sabio. Pero ante la frialdad de los números, esa afectación social es secundaria.

 

Otros aseguran que ejecutar las mismas prácticas de nepotismo y amiguismo del régimen prianista debería ya haber mermado su credibilidad, pero el presidente solo necesita levantar las manos para tranquilizar las aguas de la desaprobación.

 

Evaluaciones crediticias y financieras negativas, comentarios en contra respecto a inversión extranjera y generación de empleo, desaprobación en designación de puestos, descalificaciones internacionales y otros puntos que antes eran catastróficos, ahora son canalladas.  

 

¿Qué es lo que pasa entonces, alrededor del presidente?

 

Una muy arriesgada y peligrosa politica de comunicación institucional.

 

La conferencia mañanera, el huachicoleo, las giras de agradecimiento, el abucheo a gobernadores anfitriones, los adjetivos peyorativos del presidente hacia lo que se oponen a él, el Conacyt, y otras estrategias le permiten al presidente caminar de frente al objetivo: ganar las elecciones del 2019 con la misma contundencia del 2018. Algo menos que eso sería catastrófico para él, y su partido.

 

Resulta increíble entender que, a seis meses de gobierno, el presidente se juega toda su imagen en una sola elección. Y eso es justamente el motivo de la politica que hasta hoy viene ejerciendo. Por eso muchos se preguntan como puede el presidente seguir en campaña. Como puede el presidente no darse cuenta de que ya ganó y que ya está gobernando.

 

Pues no. Sigue en campaña por el 2019, y es el candidato de todas las elecciones arriba mencionadas. Nadie tiene mas que perder que él mismo. Nadie ganará más que él con esa victoria.

 

El problema será si su politica de gobierno será ganar, sistemáticamente, cada elección de aquí al infinito, y más allá.

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Su correo electrónico no será publicado.