SSP, perímetro asegurado


Gilberto Mensajero Armenta

Columna Mensajes

SSP, perímetro asegurado

 

A veces tomas la decisión correcta, a veces haces que la decisión sea correcta. Phil McGraw

 

   David Anaya Cooley fue nombrado Secretario de Seguridad Púbica, y este fue pacifico, sin alharacas, con tacto. En tiempo y forma. Sin precipitaciones, sin daño colateral. A muchos sorprendió, pero a nadie asusto ni escandalizó. Ni aún los detractores a priori o los “haters” del gobierno estatal alzaron la mano. No alcanzaron a emitir opinión.

   Para el ahora secretario de seguridad debe ser importante también que, luego de su toma de protesta, los comentarios de apoyo, las felicitaciones y los argumentos ponderando su nueva posición fueron abiertamente fraternos y sinceros, de abierta cooperación y apoyo irrestricto. 
Detrás de esto no hay campaña  en redes sociales, ni contratación de boots ni de cuentas al servicio de la publicidad pagada. Todo lo que sucedió en redes sociales fue real: Anaya Cooley está en el ánimo de la gente, de funcionarios de los tres niveles de gobierno, de políticos y de lideres sociales. Ahora el compromiso para él es de alta envergadura.
   El curriculum del secretario ya es conocido. Lo antecede experiencia en el ramo de la seguridad, en el de la prevención y en el de la logística en todos los niveles. Por eso, lo destacable de su nombramiento es el “timing” con el que la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano lo hizo, en coordinación con el secretario de gobierno, Miguel Ernesto Pompa Corella. Y es que la exigencia ciudadana por ocupar el espacio que antes había dejado Adolfo García Morales era ya con ultimátum, con extrañeza por el retardo en el acto. Pero no se podía correr el riesgo de hacerlo precipitadamente, no había necesidad de caer en el juego. Por eso la paciencia, por eso la revisión exhaustiva de los expedientes de cada aspirante que unos y otros grupos promovían y proponían.

   Todo lo que ha girado alrededor del nombramiento habla bien del trabajo interno del gobierno estatal. Habla bien de la secretaria de gobierno y también de la de seguridad publica en sí. Habla bien de la jefatura de la oficina de la gobernadora, y también de la coordinación de comunicación social. No se puede dejar de mencionar a la secretaría técnica y a la fiscalía general. Todos en conjunto, en diferentes vías y medidas, opinaron respecto a nombrar a Anaya Cooley, y por los calificativos de propios y extraños y que se mencionan arriba, todo hace indicar que no se equivocaron, y ahora tocara al secretario de seguridad ratificar con creces esa confianza conferida a su persona. Por lo pronto, y sin preámbulos, ya se le observó coordinándose junto a la fiscal general, Claudia Indira Contreras, en Cajeme, centro mismo de los últimos acontecimientos delictivos en Sonora. Los grupos políticos de poder en esa zona reclamaban a un cajemense para atacar frontalmente a la delincuencia que dijeron, solo un cajemense podía conocer. Pues les dieron a un cajemense. Ahora solo sigue confiar y apoyar, por el bien de ellos mismos.

   En otro tema, ya resulta importante mencionar lo que sucede en el Ayuntamiento de Hermosillo, que bien debería seguir los pasos del gobierno estatal a la hora de tomar decisiones. Hizo bien la presidente, Célida Teresa López Cárdenas, en apoyar el nombramiento del ya mencionado secretario de seguridad pública en el estado, pero debería considerar en avanzar cautelosamente en todas sus decisiones de gobierno municipal, tal y como se viene haciendo en lo estatal.

   El tema de las licitaciones de los camiones para la recolección de basura ya se le salió de control, y el de la consulta vecinal respecto al alumbrado público, va corriendo la misma suerte. En términos generales, el ayuntamiento primero sentenció a los hermosillenses a un solo día de recolección de basura, con el resultado séptico que hasta hoy sigue desarrollándose. Luego intentó imponer una campaña publicitaria que buscaba culpar al hermosillense del problema. Luego, como si fuese un juego, la propuesta de la aportación voluntaria, seguida de la licitación a todas luces informal que no ha hecho otra cosa mas que polarizar a todos los sectores ciudadanos. 
El tema del alumbrado público fue tratado en la misma confusa forma: primero amenazas publicas de quitar o cancelar la concesión, luego anuncios en medios de comunicación de supuestos malos manejos, después la propuesta de una consulta vecinal respecto a cancelar o no la concesión. Una consulta que, por cierto, solo enfrentara a quienes opinen a favor del alumbrado, contra quienes se quejen del mismo.
Lo ultimo que viene en este sentido, es lo que parece ser una estrategia de comunicación mal aplicada, que buscara acercar a la presidente municipal con medios locales que la critiquen primero, para luego, ejerciendo el derecho a réplica, la conviertan en una heroína que hace las cosas bien, aunque a la opinión de muchos, las está haciendo mal.

   Imposible no hacer comparaciones, que le verdad, no se valen. Pero una cosa es cierta, el gobierno estatal esta navegando en este nuevo sistema político adverso con nado sincronizado, mientras el municipal en Hermosillo y en otros municipios, apenas flotan nadando de muertito.

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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