El usuario, rehén de los chantajes en el transporte público  


Diálogo

Por David Figueroa O.

El usuario, rehén de los chantajes en el transporte público

 

El usuario es, una vez más, el rehén de las exigencias de los concesionarios que amenazan con paralizar el transporte público de manera indefinida.

 

Y las  autoridades resultan incapaces para resolver el problema en definitiva mediante la aplicación de la ley y la cancelación de los permisos para operar a quienes incumplan con el servicio.

 

El origen de los problemas se debe a que las concesiones se entregaron inicialmente, en un esquema político, como recompensa en pago a favores y hoy sufrimos los errores de que las autoridades no puedan hacer frente a ese “pulpo” que es el transporte.

Los concesionarios de las unidades del transporte público en Sonora anunciaron, en su mayoría, que dejarán de prestar el servicio de manera indefinida, a partir de este martes 4 de septiembre, porque alegan que la situación financiera por la que atraviesan es incosteable por el incremento en los insumos como el combustible. 

 

En Hermosillo, alrededor de 260 camiones no saldrán a brindar el servicio, en Ciudad Obregón serán 200 unidades, 89 en Guaymas, 42  en Navojoa, 25 en Agua Prieta y otras más en San Luis Río Colorado, lo que generará trastornos en las actividades diarias y efectos económicos en esas ciudades.

¡Los ciudadanos no tienen por qué pagar por las deficiencias en el servicio!

Porque los responsables son los dueños de las concesiones por no ser eficientes ni buenos administradores y el Gobierno del Estado por fomentar vicios como éste y no supervisar la correcta operación, por lo que es cuento de nunca acabar.

La amenaza de los concesionarios de paralizar el transporte ha sido recurrente en sus demandas de que le aumenten la tarifa y ahora exigen que sea de 12 pesos cuando aún no cumplen el acuerdo de cobrar los 9 pesos sólo si traían aire acondicionado y la mayoría de las unidades no cubren el requisito.

 

El transporte está en condiciones deplorables. Lo he usado en varias ocasiones y el mal estado de las unidades salta a la vista, empezando porque tardan mucho en pasar, la mayoría no trae aire acondicionado, sin ventanas, las llantas traen un rechinadero por la falta de balatas.

Lo que hasta hoy se ha hecho es insuficiente. Los concesionarios se la pasan exigiendo un aumento y el Estado evadiendo. Y poco piensan en el usuario que al final es el que resulta afectado.

 

La tarifa del transporte es de 9 pesos (ordinaria- en unidades en buen estado con aire acondicionado), de 8 pesos en camiones sin refrigeración; 5 pesos la tarifa preferencial para estudiantes, adultos mayores y personas con discapacidad.

 

La tarifa aprobada por el Consejo Ciudadano del Transporte es de 11.50 pesos, pero el Gobierno mantiene el subsidio para que los estudiantes y los sectores más vulnerables tengan una tarifa social; pero los concesionarios quieren 12 pesos.

 

Apenas en agosto, el Sindicato de Choferes emplazó a huelga a Sictuhsa por la falta de pago de los concesionarios en las prestaciones de seguridad social, IMSS, Infonavit, Caja de Ahorro y Fonacot, pero el estallamiento se conjuró con un acuerdo económico entre la empresa transportista y las autoridades.

Pero ahora, sin previo aviso, los concesionarios amenazan con suspender el servicio, situación que afectaría a miles de habitantes en Sonora, porque tienen en los camiones el único sistema de transporte colectivo a un precio accesible para su economía.

Ya basta de las amenazas de los concesionarios y de que la deficiente prestación del servicio afecte a los usuarios. Y si no es negocio para los empresarios que vendan o entreguen las concesiones al cabo que el Estado, a través de la Dirección del Transporte, aseguró que está en capacidad de operarlas.

También se debe revisar la Municipalización del Transporte propuesta en el Congreso del Estado, pero que a los ayuntamientos se les traspase con todas las facultades para que puedan expedir y renovar concesiones, no sólo para supervisar a fin de que puedan ejercer un control.

 

 

David Figueroa Ortega es empresario, Ex Cónsul de México en Los Ángeles y San José California; Ex Diputado Federal; Ex Alcalde de Agua Prieta; Ex Dirigente del PAN en Sonora.

 

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico davidfigueroao@me.com; y en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb David Figueroa O.

 

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