El reclamo general la seguridad


                  El reclamo general la seguridad

 

 

El primer hecho notable a resaltar, es la admisión de que los prominentes profesionales en la materia del derecho y otras ramas, como abogados, ingenieros y otros más que han sido jefes de seguridad pública, tienen la necesidad de tener a su lado, como operativos, a los elementos que tienen la experiencia como policías de carrera, para combinar esfuerzos y dar soluciones apremiantes a la problemática que cada vez es más compleja, por lo cual se requiere de un esquema renovador en la conceptualización, la planeación y la operatividad de dicho rubro, tan importante para la sociedad toda.

Hay que dejar claro que renovar la seguridad pública se entiende la participación de la experiencia y esta se encuentra en policías que pueden tener ideas modernas y renovadoras.

Asumimos que el diseño e instrumentación del nuevo sistema de combate a la delincuencia debe ser de voluntad desinteresada y con vocación de servicio a la comunidad en donde tenemos nuestra esfera de acción, pero con servidores públicos profesionales e íntegros, con instalaciones suficientes y adecuadas apropiadas a las necesidades. Con equipo policial y criminalística acorde a los tiempos, y lo que es de vital importancia: La sociedad decidida y organizada a participar y fomentar una cultura relacionada con la denuncia y las formas de combatir el crimen.

Por lo anterior, es fundamental apreciar que el fenómeno de la inseguridad es de altísima complejidad y que lograr el bien de la seguridad pública, ha de involucrar en consecuencia, a un complejo conjunto de instancias, ámbitos, poderes e instituciones.

Como ciudadano y como policía de carrera que soy, creo, modestamente, que estas son las estrategias que se deben de seguir para mejorar la seguridad pública en nuestro querido Hermosillo:

 

1.- En primer lugar, está el actualmente olvidado renglón de la PREVENCIÓN INTEGRAL, cuyo objetivo fundamental es instrumentar la coordinación municipal que permita combatir las causas que generan la comisión de delitos y conductas antisociales, desarrollar programas y acciones de fomento a los valores culturales y cívicos, que induzcan el respeto a la legalidad y los derechos humanos.

2.- Formular una política criminológica de prevención, de alcance y observancia que contribuya a preservar el orden y la paz pública de manera capaz y coordinada.

3.- Propiciar que la población se involucre con las autoridades en la planeación, supervisión, ejecución y evaluación de las acciones que en materia de prevención del delito se programen.

4.- Coadyuvar a la preservación de la integridad familiar y los derechos de las personas que la integran, con el objeto de convertirla en el medio fundamental para lograr la prevención de conductas antisociales.

5.- Fomentar la cultura de la prevención del delito en la educación que se imparte en los distintos niveles de las escuelas públicas y privadas del municipio.

6.- Ejercer las acciones de coordinación pertinentes para prevenir el incremento de la demanda en el consumo de drogas, psicotrópicos y estupefacientes (narcomenudeo).

7.- Promover en los centros de trabajo conferencias y seminarios sobre ésta temática, con los representantes de los cuerpos de policía e integrantes de los comités de consulta y participación comunitaria.

8.- Invitar a que los medios de comunicación contribuyan a prevenir y combatir la comisión de delitos.

9.- Garantizar la seguridad jurídica y social de los derechos de los menores para evitar conductas infractoras.

10.- Brindar asistencia social y oportuna e integral a los niños de la calle, con atención especial en la orientación preventiva de conductas antisociales.

11.- Fomentar la realización de actividades culturales, deportivas y recreativas, para crear patrones de conductas que prevengan actos delictivos y adicciones.

12.- Configurar un sistema de información confiable que procese los datos adecuados para el análisis de la problemática de la prevención del delito.

13.- Fortalecer los sistemas de capacitación y equipamiento de comunicaciones.

14.- Modernizar la protección a los ciudadanos, la prevención de los delitos y el combate a la delincuencia.

15.- Fortalecer el sistema de promociones y ascensos, con categorías basadas en la antigüedad, el desempeño y la superación profesional.

16.- Establecer un código de ética de la policía y sancionar con severidad prácticas ilegales, extorsiones, abusos y conductas inadecuadas; en este mismo apartado, podríamos ver la posibilidad de crear una Comisión de Honor y Justicia de tipo mixto con la ciudadanía, para que los policías deshonestos se vayan solos, al ver que la ciudadanía ya tiene voz y voto dentro de la corporación. Con ello, estaríamos atacando frontalmente la corrupción interna.

17.- Promover técnicas modernas de investigación que respetan de manera íntegra las garantías individuales.

18.- Establecer un programa de adiestramiento periódico, capacitación permanente y especialización en la técnica policial.

19.- Fomentar a la unidad familiar a través de acciones conjuntas entre los sectores públicos, privados y sociales orientados a la concientización social sobre la relevancia que posee el entorno familiar en la prevención del delito y las conductas infractoras.

20.- Coordinarse con las autoridades de salud, educación, desarrollo social, y familiar, dirigidos a la prevención integral del delito y la violencia intrafamiliar.


La nueva cultura de prevención del delito, debemos pugnar porque sea entendida a todos los niveles y que involucre al cien por ciento la conciencia participativa de los ciudadanos, a las instituciones sociales, a las familias, los diferentes centros de trabajo, las organizaciones civiles, las instituciones educativas, los empresarios, los institutos políticos, a las asociaciones civiles, y a todo espacio de convivencia humana que implique compartir el interés de prevenir el delito, que tiene como únicos beneficiarios al individuo y la sociedad.

Nosotros queremos, que se  recuperen los parques para nuestras familias y las calles para los ciudadanos, queremos un Hermosillo como lo fue alguna vez: un lugar digno, tranquilo y seguro para vivir y para pasear sin sobresaltos.

Un proyecto de Seguridad Pública Municipal como el que aquí esbozamos, tendrá asegurada su viabilidad y su éxito, en la medida en que se logre la participación ciudadana, pues los esfuerzos que realice el sector público abrigarán mejores resultados si se diseñan, operan y evalúan como acciones no exclusivas del aparato gubernamental, pero si con respeto al estado de derecho que exige y demanda la sociedad sonorense.

 

Roberto Fleischer Haro.

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

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