La corrupción policíaca en la ciudad

La corrupción policíaca en la ciudad


La corrupción policíaca en la ciudad

 

Llegó a mi bandeja de entrada un escrito de un ciudadano ofendido como los hay muchos de parte de la policía municipal con el consabido “Yo acuso” referente a la extorsión de la cual fue objeto y que por motivos obvios omitimos sus referencias personales para evitar represalias futuras, pero los elementos policíacos que participaron en los hechos no deben tener la conciencia muy tranquila ya que fueron sorprendidos por un reportero gráfico de un vespertino local en el lugar de los hechos.

El fin de semana, un joven fue detenido y esposado por ingerir cerveza mientras conducía su auto por el Centro de Hermosillo.

Después de solicitar al detenido que sacara sus pertenencias y las colocara sobre la cajuela del vehículo, de manera simulada, uno de los dos agentes sacó por lo menos 300 pesos de la billetera del joven y lo guardó en el bolso de su pantalón.

Los elementos policiacos, que se supone cuidan la ciudad a bordo de motocicletas, dejaron pasar el incidente y el infractor continuó manejando a bordo de un Altima, color rojo.

Se desconoce cuál era el nivel de embriaguez del joven, pero a cambio de una “mordida” siguió su camino poniendo en riesgo su integridad física y la de los demás.

 

Incidencias que están en el mismo nivel de otros hechos cotidianos como la pequeña corrupción, inducciones físicas, liberación en una situación de flagrancia, etc... Todo esto, sin embargo es  más bien un reflejo de la historia general de corrupción.

 

Los ciudadanos con principios y autoridad moral que son vejados por policías energúmenos, apócrifos y mal intencionados que no cumplen con la protesta concebida y abusan de la autoridad que los municipios les otorgan al confiarles una muy importante tarea, por supuesto que no todos están cortados con la misma tijera.

 

NUNCA PERO NUNCA TENDREMOS SEGURIDAD Y MENOS RESPETO POR QUIENES CON LICENCIA PARA ROBAR, COMETEN LOS PEORES DELITOS.

 

Mi estimado lector, Los malos policías manchan la Ley y el orden que norman nuestras conductas ante una sociedad ávida de respeto y seguridad.

 

Roberto Fleischer Haro

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública

FEHR440205H26223583

Opiniones sobre esta nota

Comenta esta nota

Su correo electrónico no será publicado.