La prevención y persecución del delito


La prevención y persecución del delito

 

La prevención y persecución del delito no consiste exclusivamente en acciones policiales, como se concibe en muchos ámbitos.


Está vinculada necesariamente a políticas públicas, tales como desarrollo económico, cultura de la legalidad, formas de organización ciudadana, credibilidad social, crecimiento poblacional, empleo y educación, y un sistema integral de justicia y seguridad pública, que corresponde al Estado impulsar en un marco de corresponsabilidad institucional y ciudadana.


El reto es diseñar y ejecutar esquemas dinámicos de prevención, a partir de programas de trascendencia social; salud, educación, trabajo, deporte y oportunidades de desarrollo.


Implementar acciones para enfrentar la apertura, a veces irresponsable, de los medios; la influencia negativa de transculturización vía Internet, la depresión juvenil ante horizontes inciertos de oportunidades, el cine, la televisión y la publicidad directa o subliminal, que promueven el consumo de droga, el libertinaje sexual y la violencia.


Se debe impulsar la cultura de la legalidad, la transparencia, los valores, la voluntad comunitaria e institucional para combatir radicalmente a los enemigos de la sociedad.


Es necesario aplicar firmeza en las decisiones para el logro de objetivos, transparencia en el ejercicio de los recursos y eficacia en los programas y las acciones, que deben ser evaluados y sus resultados efectivos exigidos. Necesitamos una policía confiable, unificada y depurada.


La delincuencia organizada reacciona siempre hacia nuevos rumbos de operación, frente a las acciones de prevención que se le oponen.

Busca siempre abrir nuevas alternativas para continuar generando sus enormes ganancias ilícitas.


La sociedad demanda un combate enérgico contra el crimen: procuración e impartición de justicia accesible, rápida y eficaz; aplicación de sanciones acorde a la gravedad de los delitos, vigilancia y patrullaje evidentes, responsables y efectivos, y una comunicación responsable que contrarreste el amarillismo, las noticias tendenciosas y la percepción de inseguridad.


Que se pueda contar con un cuerpo policiaco que genere confianza y a la vez responda al concepto de paz y tranquilidad en seguridad publica dentro del municipio.


Que se aplique el bando de policía y gobierno al cien por ciento, con una atención a la ciudadanía, seria, responsable, capaz y humana las 24 horas del día.


Que se conforme una Jefatura de Policía y Tránsito ejemplar, capaz de atender y responder oportunamente, con eficacia, las demandas sociales, una corporación con amplio criterio y sentido humano, sensible a las necesidades pero enérgico en el actuar.


La ciudadanía exige una atención rápida y eficaz para sus denuncias y no le interesa la división de fueros.


Es necesario que las Agencias del Ministerio Público del fuero común recepcionen denuncias del fuero federal y viceversa, y posteriormente las turnen a la competencia correspondiente; asimismo, atiendan denuncias de cualquier circunscripción.


Es necesario que en el combate a los pandilleros, participen las policías federales en corresponsabilidad con las estatales y municipales.


Se trata de que juntos; gobierno, familias, organizaciones sociales, educativas, culturales y medios de comunicación reafirmemos nuestra escala de valores que nos hacen grandes, justos y productivos, la honestidad el valor al trabajo y el respeto a los demás.

 

Roberto Fleischer Haro

Miembro de la IV generación de egresados de la Escuela de Policía del Estado de Sonora.

Registro Nacional de Seguridad Pública FEHR440205H26223583

 

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