Robos en niveles intolerables


Robos en niveles intolerables

Existe un hartazgo, entendible, entre los habitantes de Hermosillo, por los robos a domicilio, a comercios y de vehículos, que se han disparado hasta llegar a límites insostenibles que ameritan soluciones efectivas.

No hay un ciudadano que no haya sufrido algún robo, en forma directa o indirecta en contra de algún familiar cercano, que provoca un estado de impotencia por la impunidad producto del fracaso de los sistemas de justicia penal y la falta de actuación de las autoridades.

Es lamentable ver, a diario, en los medios de comunicación, la publicación de notas, acaparando los espacios informativos, sobre robos en las diversas modalidades y los nombres de tantas víctimas, que se ven afectados por la comisión de esos delitos.

Y duele más cuando los robos, sobre todo en las casas, se perpetran en contra de personas en estado de indefensión, las más humildes, mujeres y adultos mayores desprotegidos en estado de vulnerabilidad. El coraje es mayor al enterarnos de cómo les arrancan su patrimonio y no tienen posibilidades de recuperarlo.

Los delitos de robos están incontenibles en todas partes y en la capital sonorense no es la excepción, propiciado por la falta de capacidad de las instituciones que debieran ser las encargadas de brindar seguridad a la población.

Amén de las reformas legales y del Nuevo Sistema de Justicia Penal, que posibilita que los presuntos culpables de los robos, aún perpetrados con violencia, puedan llevar en libertad los procesos judiciales en su contra.

Existe una inconformidad popular manifiesta, innegable, de la forma en que son procesados esos presuntos delincuentes que cometen los robos, ante la impunidad, que otorga el Nuevo Sistema de Justicia, porque no bien entran cuando salen de la cárcel y reinciden muchas de las veces en contra de las mismas víctimas.

En Hermosillo se está presentando una situación alarmante, cada vez más en aumento, de individuos armados que allanan las viviendas, sin importarles que los moradores estén adentro, provocando el terror en las familias. Aunque las autoridades tratan de ocultarlo y dan cifras irrisorias de los robos a casas, la difusión en los grupos de WhatsApp de esos hechos crea el pánico colectivo en las colonias.

Lo más preocupante es que en casi el total de los robos a vivienda, un 93.60 por ciento, quedan impunes, porque sólo en el 6.40 por ciento se logra la detención de los presuntos responsables, pero no todos los casos se denuncian.

Algo similar pasa en los robos a comercio, rubro en el que la tasa de impunidad es de casi el 94.6%, ya que de los delitos en este rubro, contra establecimientos comerciales, en sólo el 5.33% de los casos hay detenidos.

De acuerdo con cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, en Hermosillo el robo de vehículos se incrementó un 15.60%, entre el 2016 y 2017 y este ilícito nos tiene en rojo en el semáforo delictivo nacional.

En los meses de enero a octubre de 2016, comparado con el 2017, fueron 248 unidades más las que desaparecieron “los amantes de lo ajeno”: El año pasado, en ese periodo fueron mil 589 y en éste mil 837 autos robados en la capital del estado, respectivamente.

La mayoría de esos robos, mil 720, fueron cometidos sin violencia, pero en 117 el despojo del vehículo fue a mano armada.

Toda esa situación en la que los ciudadanos hermosillenses están inermes nos lleva a reflexionar que a dos años de su implementación, el Nuevo Sistema de Justicia Penal está todavía a prueba.

Y por ser tema del ámbito federal, requiere de una revisión para que se determine la prisión preventiva oficiosa en los delitos patrimoniales de robo, que no sean simples, como el robo domiciliario, robo con violencia, robo en establecimiento comercial abierto, entre otros.

Aunque el Congreso del Estado aprobó recientemente reformas al Código Penal de Sonora al establecer hasta 20 años de cárcel para quien robe en vivienda, comercio y automóvil, se requiere ser estricto en la aplicación de las penas.

Pero no será del todo suficiente si no hay la prevención necesaria y el actuar estricto de las autoridades, de las policías preventivas y estatales, para detener a los delincuentes.

Todo lo que sea necesario para el bienestar y tranquilidad de los hermosillenses.

David Figueroa Ortega es empresario, Ex Cónsul de México en Los Ángeles y San José California; Ex Diputado Federal; Ex Alcalde de Agua Prieta; Ex Dirigente del PAN en Sonora.

Agradezco sus comentarios y retroalimentación a través del correo electrónico davidfigueroao@me.com; y en redes sociales: Twitter @DavidFigueroaO /Fb Davi

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