El premio a la mujer que también es gobernadora


El premio a la mujer que también es gobernadora

El reino de los sátrapas (Mensajes)

Gilberto “el mensajero” Armenta

 

Mientras México se convulsionaba por el aparente destape priista de José Antonio Meade Kuribreña, y las reacciones de todos los sectores al respecto, la gobernadora Claudia Pavlovich Arellano se posicionaba en el centro de lo que fue la antigua Tenochtitlán.

 

Ahí, en lo que hoy es la Cd de México, y justo en el recinto histórico del Museo Nacional de Antropología, la mandataria sonorense fue galardonada como la mujer del año 2017.

 

Beatriz Paredes Rangel, una de las 56 mujeres ya condecoradas en el mismo sentido, dijo que, entre muchas virtudes, la ascendencia política de Claudia Pavlovich fue una de las causas por las que este año ella fue la elegida.

 

Kena Moreno, Coordinadora General del Patronato Nacional de la Mujer del Año A.C. y promotora del premio entregado a Pavlovich Arellano, fue en el mismo sentido, resaltando el esfuerzo y dedicación para crecer profesional y políticamente hablando, como los dos motores que impulsaron el premio recibido.

 

Luego, la gobernadora fronteriza dio gracias a su familia, empezando con su esposo Sergio Torres y sus hijas Ana, Claudia y Gabriela. Sin olvidar a sus padres la señora Alicia Arellano y el doctor, ya finado, Miguel Pavlovich, y sin dejar de mencionar a su hermana Alicia.

 

Importante resaltar el detalle familiar, porque la solidez de este tema es justamente lo que ha llevado a Claudia Pavlovich Arellano a consolidarse, durante poco mas de tres años, no solo como la mujer del año 2017, sino como una gobernadora que ha sabido bregar en Sonora, venciendo obstáculos, midiendo mesas de negociación, entablando el dialogo, y priorizando el consenso entre los sonorenses.

 

La tarea no ha sido nada fácil, porque al recibir las riendas del estado, el tejido social estaba hechos pedazos, el sistema político tirado en el piso, la contienda establecida como arma de defensa, y los pasivos tirando las puertas de palacio de gobierno a pies y puños limpios.

 

La recuperación de Sonora, bajo esas condiciones, no ha sido nada fácil.

 

Por eso, importante también la exigencia a su gabinete, en el sentido de mantenerse al margen, durante 26 meses ya, de todo escandalo familiar, personal y laboral posible.

 

Eso les ha permitido a las instancias de gobierno ir afinando las practicas en cuanto a la transparencia y la lucha contra la corrupción.

 

Y eso, en consecuencia, ha ido en beneficio de los sonorenses, con las carreteras reacondicionadas, escuelas rehabilitadas, hospitales rescatados, viviendas mejoradas, programas sociales establecidos, y demás temas que usted que lee conoce mejor que quien escribe.

 

Y aquí, subrayado y en fuente de mayor tamaño, el manejo asertivo de los escándalos políticos extra muro, que por mas consistentes que han intentado ser, no han mermado en absoluto el proceder del gobierno estatal claudillero.

 

Las redes sociales, hospitalarias como suelen ser, han sido el caldo de cultivo ideal para quienes, desde un cómodo espacio cibernético, intentan infructuosamente establecer temas sociales, políticos y de función pública como causas para el encono ciudadano.

 

No ha sido más que el intento, porque el mismo día que los mismos son “posteados”, se pierden en el “timeline” sin mayor trascendencia.

 

Estos temas en los últimos treinta días han ido desde gastos excesivos en eventos culturales y musicales, hasta sobre sueldos de funcionarios del primer círculo ejecutivo.

Ninguno de ellos tuvo resonancia ante la contundencia de las explicaciones y aclaraciones pertinentemente entregadas.

 

También, en la ultima semana, una fallida intentona por responsabilizarla de una eventual liberación del ex gobernador Guillermo Padrés Elías, azuzando la idea de que las instancias jurídicas instruidas para investigar los actos de corrupción del gobierno padrecista fracasaron en la integración de expedientes, cuando es la PGR la directamente obligada para aclarar posturas y explicar motivos para no llevar hasta una justa sentencia al ex militante y ex mandatario del PAN.

 

¿Y porque estos mal intencionados asuntos fracasan? Muy sencillo: no existe el entorno suficiente como para darles crédito. Como dice el pueblo “trabajo mata grilla”.

 

Es todo esto, en conjunto, lo que llevó a Claudia Pavlovich Arellano a ser reconocida como la mujer del año 2017.

 

No es un premio de revista, ni de pasarela ni para el flash. Es un premio que, dentro de toda su estructura, resalta las virtudes de una mujer que es esposa, madre, hija y hermana. La mujer que es gobernadora sigue avanzando.

 

Gracias por la lectura. Puede seguirme en @mensajero34 y en facebook.com/gilberto.armenta.16

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