La tumba del temo


La tumba del temo

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En Nogales, fronteriza ciudad de Sonora, el alcalde se llama David Cuauhtémoc Galindo Delgado, y es hijo de la mujer política más poderosa del PAN municipal.

 

Le ayudó a conseguir una diputación local, luego una federal, y finalmente la alcaldía nogalense. Punto final.

 

El temo, como le conocen sus amigos, quiso alcanzar la senaduría, y su círculo cercano de colaboradores le hizo creer que la gubernatura del estado le estaba apartada en el 2021.

 

Pero en el camino se le atravesó el proyecto político de Ramón Corral Ávila con Damián Zepeda Vidales, y la ferocidad partidista del secretario nacional del PAN le pasó por encima.

 

En el 2015, la sobrada actitud del temo era evidente. Hombros levantados, mirada airada y ceja levantada, ropa de marca y zapatos de pasarela. Fragancia francesa, manicure y pedicure. Lentejuela y cachemira. Había derrotado en la elección de ese año a un aguerrido priista echado para adelante, desgarbado y macho alfa entre la manada que lo apoyó en campaña.

 

Ganar esa elección no representaba la alcaldía para el temo. Para él era el papel estelar en el best seller que quiso se escribiera con un final anunciado en el 2021. Nunca imaginó que inspiraría en lugar de eso, una historia de pasquín.

 

El temo no va por la senaduría de Sonora representando al PAN, si acaso, le han dicho que intente re elegirse por la alcaldía. Pero tampoco irá por ella porque el tiempo se la hace largo para irse de Nogales.

 

Los excesos, las amistades, las largas e injustificadas ausencias, la cuenta pública, el abandono del municipio, el mal manejo de los recursos, el masto, su incondicional Mauro Corrales, la toma de las vías del tren, las patrullas falsas, su amado Tadeo, la barbie, los sketches misóginos, sus discusiones airadas con los nogalenses, las fiestas de las flores, el festival del tequila, su soltería y la vida loca.

 

Un coctel explosivo para quien debió mostrar una intachable imagen para conquistar no solo el senado, sino la gubernatura misma.

 

En las últimas semanas de septiembre y primeras de octubre, y ya sin la barbie cuidándole las espaldas, policías municipales le espetan el mal manejo de los recursos del Subsidio para la Seguridad en los Municipios (Subsemun), acusándolo de desviarlo para fines electorales en el 2018. También le reclaman la asignación de becas a hijos de sus escoltas, y de los escoltas del ex subdirector de Seguridad Pública, José Guillermo Duarte Astorga “la barbie”, y por si fuera poco, lo acusan de hacerlos firmar documentos de recepción de apoyos para vivienda que nunca recibieron.

¿Por qué se acabó el efecto temo en Sonora? La lista es larga y arriba está descrita. Usted escoja la causa que más le guste.

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